El oído es un órgano complejo e importante del cuerpo humano. Recibe informaciones sonoras y las transmite al cerebro para su análisis y permitir así la comunicación. Paralelamente, un sector del oído, contribuye al equilibrio del cuerpo.
El oído también es un órgano frágil que hay que cuidar. Los daños en el oído pueden causar pérdidas auditivas que, a su vez, pueden desembocar en consecuencias irreversibles como la hipoacusia.
Si se experimenta una perdida en la audición, el cerebro debe esforzarse más en comprender los sonidos. La falta de estímulos auditivos adecuados puede provocar que ciertas áreas del mismo se vuelvan menos activas y traer un impacto negativo a nivel cognitivo, social y emocional.
Es importante detectar en tiempo y forma, la disminución auditiva por más leve que fuere, a través de estudios pertinentes. En niños por la importancia que el sistema auditivo tiene en la adquisición y desarrollo del habla, el lenguaje y el aprendizaje, y en adultos por la importancia de conservar las habilidades cerebrales.
Se ofrece la posibilidad de realizar los siguientes estudios:
· Audiometría Tonal: permite evaluar la capacidad de escucha de sonidos, tonos puro, y determinar si el paciente presenta o no hipoacusia. De presentarla, puede determinar el grado, perfil, y tipo de la misma.
· Logoaudiometría: permite determinar la capacidad de una persona para discriminar el lenguaje hablado. Se verán las correspondencias entre resultados de la audiometría tonal y la logoaudiometría.
· Acufenometría: la realización de esta prueba nos dará información sobre la frecuencia, la intensidad, el umbral de enmascaramiento y la inhibición residual del acúfeno
· Test de Watson y Tolan (umbrales de confort/incofort): prueba supraliminar que permite delimitar el campo auditivo del paciente entre umbrales de comodidad y molestia y evaluar el reclutamiento.
Los estudios antes mencionados estarán dirigidos a niños, jóvenes y adultos que tengan la capacidad de comprender y responder de forma activa ante la consigna asignada por el profesional fonoaudiólogo ya que se requiere de la participación voluntaria.
En niños de entre 2 y 5 años, se sugiere evaluar a través de la audiometría por el juego condicionado.
Los estudios auditivos podrán realizarse para:
· Ingresos escolares
· Ingresos universitarios
· Audiometrías laborales de ingresos, egresos, control o por reclamos.
· Audiología clínica