El Enfoque Cognitivo se sustenta en las bases neurobiológicas del aprendizaje. Tiene en cuenta los procesos cognitivos que se encuentran implicados en el mismo, que se evalúan a través de pruebas específicas y estandarizadas.
Las mismas permiten. establecer un diagnóstico, obtener un perfil individual de fortalezas y desafíos, diagramar un tratamiento apropiado y medir el progreso.
Es un proceso terapéutico personalizado que ayuda a personas de todas las edades a mejorar o recuperar sus habilidades cognitivas, como la memoria, la atención, el lenguaje y la resolución de problemas, afectadas por lesiones cerebrales, enfermedades neurológicas o trastornos cognitivos.
A través de estrategias y actividades adaptadas a cada necesidad, la rehabilitación cognitiva busca mejorar la independencia, la confianza y la calidad de vida de niños y adultos, para que puedan alcanzar su máximo potencial y disfrutar de una vida plena y satisfactoria.
La Evaluación Cognitiva es concebida como un proceso diagnóstico, en el que se miden funciones cognitivas y conductuales de un individuo en un momento y contexto determinados, a través de herramientas o pruebas específicas, basándose en una exhaustiva historia clínica, analizando todas esas variables integralmente.
Debe ser realizada por profesionales que tengan una formación sólida en neuropsicología cognitiva y es importante que se trabaje mediante la integración de la información recabada, tanto cualitativa como cuantitativa, para poder realizar una adecuada interpretación. La misma requiere de una integración de los resultados obtenidos, con la clínica del paciente y con la información aportada de los ámbitos en los que se desenvuelve.
Una evaluación desde un enfoque cognitivo permitirá arribar a un diagnóstico, obtener un perfil de funcionamiento para diagramar un tratamiento adecuado y monitorizar progresos.